Más de 25 años del Centro Sant Jaume
El Centro Sant Jaume es una entidad sin ánimo de lucro nacida en el año 1997 en Badalona. Trabajan por la formación y la promoción humana, social y cultural de niños, jóvenes y familias en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social.
Su equipo está formado por profesionales del ámbito socioeducativo —educadoras sociales, pedagogas, psicólogas, trabajadoras sociales— así como por personas voluntarias que participan activamente en el proyecto.
Sus orígenes se remontan al año 1995, con la creación de la Fundación Carles Blanch, impulsada por diversas entidades vinculadas al Colegio Sant Ignasi de Sarrià. Este proyecto nace como una respuesta educativa con vocación social, inspirada en el legado de Carles Blanch y Xiró.
En el año 1996 inician la actividad del Centro Abierto en el barrio del Gorg de Badalona, con el objetivo de promover la justicia social a través de la educación con niños en situación de riesgo.
Con el paso de los años, amplían sus espacios e impulsan diversos proyectos para dar respuesta a las necesidades del territorio, como programas de apoyo educativo, prevención del absentismo, acompañamiento a jóvenes e iniciativas de inserción laboral.
Actualmente, continúan trabajando con un fuerte compromiso social, centrando su labor en el acompañamiento de las personas y en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.
El proyecto cultural con BAS
Actualmente, estamos desarrollando un proyecto artístico colaborativo con el Centro Sant Jaume de Badalona, junto con un grupo de adolescentes del centro. Este proyecto, estructurado en aproximadamente cinco sesiones, se inicia con un primer encuentro dedicado a contextualizar a los participantes en el universo del grafiti y el arte urbano en Barcelona, acercándolos a su historia, a sus lenguajes visuales y a algunos de los artistas urbanos más representativos de la ciudad. Esta primera aproximación permite a los jóvenes entender el arte urbano no solo como una forma de expresión artística, sino también como una herramienta de comunicación, identidad y transformación social.
En una segunda fase, se desarrolla una dinámica participativa de reflexión y lluvia de ideas en torno a los valores, aprendizajes y experiencias que forman parte del día a día del centro. En este espacio de trabajo, los jóvenes no solo conversan y comparten ideas, sino que también las traducen inmediatamente en dibujos y bocetos iniciales, convirtiendo el pensamiento en representación visual. De este proceso emergen conceptos clave vinculados a la identidad del Centro Sant Jaume y a su labor educativa y social: el acompañamiento humano, el cuidado, la escucha, la inclusión, la justicia social, la protección, el respeto y la voluntad de que nadie se quede atrás ni pierda su camino. A partir de este material gráfico y conceptual generado por los participantes, el artista desarrolla un boceto inicial que toma como punto de partida directo los dibujos y las ideas de los jóvenes, estableciendo así un vínculo claro entre su mirada y la propuesta final.
Este proceso culmina en la creación de una pintura mural concebida para uno de los espacios interiores del centro, elegido de manera consensuada entre el equipo educativo, los propios jóvenes participantes y el artista, con la voluntad de que la obra se integre plenamente en su entorno cotidiano y se convierta en una representación viva de la comunidad que lo habita. Más allá de su dimensión estética, el mural nace con la voluntad de dar voz a una labor educativa y social a menudo silenciosa, convirtiéndose en un espacio visual capaz de comunicar, interpelar y transmitir valores a todas las personas que lo contemplen.
En las sesiones posteriores, los participantes intervienen activamente en la realización del mural junto al artista Camil Escruela, que acompaña todo el proceso creativo y se encarga de los acabados finales, el trazo definitivo y los últimos retoques de la pieza. Como cierre del proyecto, los jóvenes también experimentan con la técnica del espray aplicándola sobre camisetas, creando una pieza personal e identitaria que podrán llevar en actividades y salidas del centro, convirtiendo así la experiencia artística en un recuerdo compartido y en una extensión de los valores trabajados colectivamente.
Iremos actualizando las fotografías a medida que avancemos con el proyecto.

